CRÓNICAS 2005

CHANTADA: Tras media temporada en blanco, el estreno de la nueva adquisición del equipo no se hacía esperar más y debutaba en la Subida a Chantada, valedera para el Campeonato gallego de la especialidad. Tras la experiencia del año pasado en el pilotaje de monoplazas, el cambio de montura debía de tomarse como un entrenamiento para ir cogiendo poco a poco el ritmo de la competición. Tras unos entrenos de esos de encontrarse dentro del coche, Lobea se planteó la primera manga como una toma de contacto para saber "donde estamos". Y estamos lejos, ya que tras el cruce del cambio de carretera, quedó claro que el Selex-Gran Vía, estaba algo falto de desarrollos, ya que yendo al corte de seguido, no alcanzaba más de 155 Km/h. Con las limitaciones ya conocidas, en la definitiva se intentaba limar el tiempo todo lo posible y en el cambio de carretera al tratar de cortar la curva, el coche saltaba y hacía el recto que se ve en la foto quedándose muy cerca del guardarrail y perdiendo mucho tiempo, que le dejaba muy retrasado en la clasificación. De todos modos, Lobea, se encontraba satisfecho por ir conociendo el material del que dispone.

PONTEVEDRA: La segunda prueba elegida para rodar con el fórmula era la Subida a Pontevedra, que presentaba la incertidumbre de saber si las mejoras realizadas en el cambio habían surtido efecto. El coche fue rotulado para esta prueba con lo que el aspecto racing aumentaba y además, tras los entrenos se veía que sus prestaciones también, ayudado sin duda por el cambio de desarrollos. De este modo, mejoraba en la segunda pasada en 5 segundos el primer tiempo conseguido, para tirarse a por todas en la definitiva consiguiendo rebajar en tres más su mejor tiempo. Satisfecho con el monoplaza y con su comportamiento bajo la batuta del piloto, la clasificación estuvo a nivel ya que sólo lo dejaron atrás cuatro carrozados, que para ser la segunda carrera, son muy pocos.

LA CRUZ: En la prueba de Bimenes, realizaba su debut en el Principado el Selex-Gran Vía, en un trazado muy poco favorable ya que se trata de un tramo más típico de un rallye que de una prueba de montaña. Lobea sabía que no era fácil, ya que conoce bien la prueba, aunque esperaba que fuese mejor de lo acontecido. La falta de buenos reglajes hacía que el coche fuese "inllevable" y convertía cada curva en un calvario para nuestro piloto. De hecho la sensación que dejó en los aficionados fue de una tremenda pelea con el Selex para intentar llevarlo por el ramal, pero estaba claro que el trazado era el polo opuesto al fórmula lo que se tradujo en unos tiempos más que discretos que hundieron al piloto en la mitad de la tabla. La lectura positiva es que el coche se puede llevar rápido en muchas pruebas, pero en otras, el acertar con los reglajes es la vida de cara a una buena clasificación.
CERDEDO: El mal sabor de boca dejado por el resultado en la Cruz, no amilanó a Lobea que volvió a la región vecina a hacer kilómetros con el Selex , para poco a poco ser competitivo con el monoplaza. La suerte por fin se alió con el piloto asturiano que a base de probar fue dando con los reglajes adecuados y lo que es más importante, cada manga aumentaba el feeling entre ambas partes. Así las cosas, con la suma de tiempos hacía que se clasificase séptimo de la general, justo detrás del primer turismo, que le aventajó en 20 milésimas. La moral vuelve a estar por las nubes con la ilusión de hacer grandes cosas con el coche de Gran Vía.
CASTRILLON: La Subida de casa siempre suele ser talismán para los pilotos de la zona por aquello del buen conocimiento del trazado. Además el saber a qué nivel se estaba respecto a los habituales del regional asturiano era todo un reto para Lobea y el equipo Gran Vía. Los entrenos ya servían para ganar un puesto en la clasificación ya que uno de los punteros como Iván Suárez no finalizaba. Con dos mangas oficiales por delante, Lobea apuró lo que pudo en la primera para ser séptimo, rebajando su tiempo en la última, y escalando un puesto beneficiado por el abandono de Fueyo. Con este resultado, la lectura es positiva ya que el coche es inferior a todos sus precedentes en la clasificación e incluso inferior a alguno de los clasificados posteriormente. Estamos por el buen camino.