CRÓNICAS 2006

CHANTADA: Como la temporada 2005, para el equipo Gran Vía Competición, arrancaba la temporada en la Subida a Chantada, con más ganas que el año pasado si cabe, ya que la montura para 2006 promete y Lobea, a pesar de un ligamento tocado quiere dejar claro que el Fórmula no se le queda grande. Así el Martini ex-Iván Suárez, pisaba Galicia el Sábado para hacer unos entrenos de los cuales se comenzaban a sacar las primeras conclusiones con un decimoquinto y decimosexto puesto, este último, causado por un pequeño trompo a mitad de ascensión. Tras oir los consejos de la almohada, el Domingo se planteaba como día para correr lo que se pudiese y ya en la de entrenamientos, el Marini se metía octavo de la general dejando entrever que aunque en la parte final se quedaba corto, abajo era de lo más efectivo. Las Oficiales servían para colocar a cada uno en su sitio y en la primera era sexto, subiendo un puesto en la segunda que a la suma de tiempos lo dejaba en sexta posición con el ánimo por las nubes y con el tiempo intermedio como dato que lo colocaba entre los tres primeros, pero que en la parte rápida los desarrollos no le permitían conservar al no llevar el coche al corte para no dañar el motor. Las conclusiones son muy esperanzadoras y, conociendo la Subida, la parte de asfalto bueno y ancho, como en la temporada anterior limitó mucho las aspiraciones del piloto de Occidente, que en Pontevedra espera mejorar su actuación.

PONTEVEDRA: Tras la primera toma de contacto con el nuevo monoplaza en Chantada, el equipo Gran Vía, se desplazaba a Pontevedra con la incertidumbre de saber su posición entre los punteros, ya que un nutrido grupo de CMs y fórmulas componían la parte final de la lista de inscritos. La primera manga de entrenos colocó a Lobea como sexto clasificado, aunque no lo dejó del todo agusto, ya que asumió demasiados riesgos en forma de derrape y "latigazo trasero", todo ello provocado por el mal estado del piso. Las Oficiales no deberían entrañar peligros para el piloto, con lo que un pequeño cambio en los reglajes y presión de los neumáticos hizo el coche más llevadero y dócil y aunque marcó un octavo en la primera, rebajó en 4" su tiempo, lo que le animaba para la segunda y definitiva. Así, llegaba a meta como sexto clasificado, rebajando de nuevo en 2,5" su registro anterior y quedándose a milésimas del quinto, por detrás de pilotos como Fueyo, Varela o Palacio. El proyecto coge cuerpo, y poco a poco, piloto y máquina se van acoplando en lo que puede ser dentro de unas carreras un equipo ganador.