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Para la
temporada 2008, el equipo Gran Vía Racing, recibía una llamada de su
homólogo Outeda Racing, para tomar parte en el Campeonato Gallego de Montaña
con un Fórmula Outeda, listo para afrontar la campaña con las máximas
aspiraciones. Tras ponerse manos a la obra para cuadrar el presupuesto de la
temporada, la decisión era afirmativa y una unidad del equipo comenzaba a
revisarse para Lobea. Como toma de contacto, la Subida a Pereiro de Aguiar
iba a dar un poco de idea de cómo se encontraba el piloto dentro de la
máquina, pero las condiciones meteorológicas eran adversas y sobretodo,
cuando las únicas ruedas con las que podía salir eran de seco. Armados de
valor, la primera Oficial se convertía en la toma de contacto real, ya que
en entrenos el embrague no permitía tomar la salida. Con la lluvia como
protagonista y los aguaplaning como macabros invitados, se llegaba a meta
con todo intacto y con la esperanza de que se secase la carretera de cara a
la segunda manga. No fue así, a pesar de lo cual, el buen tiempo de Lobea le
situaba sexto a la espera de lo que sucediese el Domingo, tanto con el coche
como con el clima. Pero la cosa fue a peor, el Diluvio Universal tenía una
parte reservada para la carrera y se aliaba con problemas de alimentación
que hacían fallar al coche, solucionados por los mecánicos del equipo para
que en la manga definitiva, Jose intentara algo, con un coche que flotaba en
la carretera con sus ruedas de seco. Nadie dijo que esto fuera fácil, pero
las cosas no son como empiezan... |
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El formato de las carreras del Trofeo
de Galicia de Montaña, presentan la mejor estructura para pilotos como
Lobea, que lo que pretenden con su participación en el Fórmula Outeda, es
rodar el máximo número de kilómetros, para probar el mayor número de
especificaciones posibles. Con un formato de tres mangas el Sábado y tres el
Domingo, la Subida a Xunqueira de Ambía era la siguiente carrera elegida
para proseguir con el periodo de adaptación al coche. Las primeras pasadas
Oficiales iban dando buena muestra del feeling entre coche y piloto, con
tiempos entre el quinto y el octavo, que daban buena muestra de que las
cosas se estaban haciendo bien, pero en la última de las pasadas uno de los
palieres se rompía y le obligaba a abandonar, sin temer por su participación
al día siguiente. El Domingo, la primera de las ascensiones era un calco de
la del Sábado, pero en la segunda, un trompo en una lenta de izquierdas le
hacía perder mucho tiempo, que no podía levantar a pesar de cerrar su
participación con un octavo puesto en la definitiva de las mangas. Como
siempre, se debe quedar uno con las cosas positivas. Lo cierto es que le
experiencia para Lobea está siendo muy positiva y a buen seguro que los
resultados no tardarán en llegar. |